La canción más alegre y más triste del mundo

El secreto de una gran melodía es un secreto. Las mejores son flechas que se clavan directamente en el corazón, vehículos abstractos y transparentes de emociones que contienen en sus notas la llave secreta que abre ese punto exacto de la boca del estómago que tratamos de mantener oculto.

Un instante sin fin…

Año 1961. Cuando Gino Paoli compuso SENZA FINE, era tan inmortal como un mármol griego: tenía 27 años, ojos azules, en un país del sur, un talento inmenso y a Ornella Vanoni a su lado.

Nana Caymmi, sonreír entre lágrimas

De quien voy a hablar hoy aquí es de Nana, la única mujer del clan Caymmi. Nacida en Rio hace casi 80 años,  que cumplirá el próximo día 29 de abril, si Dios quiere. Nana es, simplemente, mi cantante favorita entre TODAS mis cantantes favoritas…

Shirley Horn, «Por la vida»

Shirley Horn es así, como lo son Milt Jackson, Ruby Braff y João Gilberto. Cada uno de ellos tiene un sonido tan precioso como un collar de perlas o un diamante raro. Afortunadamente han grabado discos que las audiencias disfrutarán para siempre.

Dinah Shore y André Previn: Pero te estaré viendo a ti…

“De vez en cuando uno puede encontrarse con alguien que diga que le gustan todas las formas de música; ya más difícil es el músico de jazz que admita alguna familiaridad con la música clásica, incluso puede que la haya tocado alguna vez. Rarísimo es encontrar a alguien que esté igual de cómodo con Chopin o con Ellington. Y ese músico es André Previn.”

Un recuerdo poético de Jazz…

Kurt Elling, en opinión de muchos el cantante de jazz más importante e influyente de estos últimos años, lo describe así en su perfecta voz de barítono mientras al fondo suenan los acordes iniciales de  «So easy to remember”…

Para futuros amantes

«La música ya viene con ese formato, más o menos hecho, las palabras aún no estabán allí, pero ya prometían aparecer…»

De standards y atardeceres…

«Me llamo Ignacia, como mi abuela; fui abogada y ahora veo crecer la hierba. Solo sé de música y algunos libros. Escribo para compartir tesoros». Con esta sencilla tarjeta de presentación debuta en Ataraxia Magazine Ignacia de Pano. Tenerla entre nosotros es un honor, un auténtico lujo. Todos la conocéis. Pocas personas son capaces de transmitir de forma tan natural, casi poética, su amor infinito por la mejor música brasileña, el jazz, los standards y songbooks del siglo XX y la música clásica. ¿Su secreto? Sabe atrapar como nadie la belleza de los momentos y hornearlos a «hielo lento». Leerla es un festín para los sentidos.