Je ne vous aime pas

En los grandes salones del París del siglo XIX, la alta burguesía de la capital baila al son de un vals. Su imagen reflejada en inmensos espejos teñidos de bruma transforma a las engalanadas parejas en figuras espectrales cuya danza, convertida en torbellino, envuelve como una amenaza a una pareja que parece ajena a cuanto la rodea, a pesar de no perder jamás la cadencia que les impone el compás que mueve al resto del armónico grupo.

La mirada de Marco

Marco Ferreri tenía los ojos claros y la mirada pilla de un niño inteligente. ¿Había en ella burla, juicio, desdén, desprecio, altivez, ironía? Michel Piccoli lo amaba profundamente como hombre sencillo y amigo generoso, y lo idolatraba como artista superior con quien era un privilegio trabajar, razón por la que se entregó humildemente a él como un títere, intuyendo desde el principio que iba a estar entre las manos de un marionetista genial.

Aprender a amar por debajo de las apariencias

Alfred Hitchcock, infatigable creador de formas, insustituible mago del suspense, adaptó como nadie la planificación de las secuencias, la puesta en escena y el montaje a las necesidades de la intriga narrativa.

Frankenheimer, domingo negro.

Esta es la historia de un duelo entre una dama y un caballero. Un duelo aplazado cuando el mayor David Kabakov (Robert Shaw), un veterano oficial acostumbrado a poner en práctica el juego sucio del Mosad en su lucha contra el terrorismo palestino, se infiltra una noche en el cuartel del peligroso Mohammed Fasil (Bekim Fehmiu) con la misión de recabar toda la información posible sobre las actividades de su grupo, destruir su cuartel en Beirut y atrapar o eliminar a Fasil…

El arte de la anticipación

Todo cinéfilo es un autodidacta, como lo es todo aquel que descubre una pasión en la infancia y la desarrolla en paralelo a la educación “oficial”. Por muy personal e intransferible que sea ese fervoroso recorrido por los descubrimientos cotidianos de una afición a la que se atiende con dedicación y mimo, hay también en esa etapa de solitario aprendizaje un puñado de maestros a los que se sigue con atención, guías espirituales, intelectuales o estéticos que ayudan a moldear el gusto, el criterio y, no menos importante, el instinto rastreador y la actitud ante lo que se ama.

El ruido y la furia

El cine no es periodismo, por mucho que ese fuera el absurdo anhelo de Claude Lelouch, testigo vacuo de la pequeña nada. También hoy parece ser el deseo último de muchos periodistas y reporteros televisivos que se reciclan en documentalistas. Por desgracia, la mayoría de ellos, ebrios de ideología, acaban por convertirse en meros panfletistas justo en el preciso instante en el que, como todos los predicadores vocacionales, confunden la Verdad con el Mensaje. El medio es el mensaje, decía Marshall McLuhan.

El cielo en el infierno

Los mundos de Douglas Sirk están habitados por seres que se mueven con dificultad en una sociedad en apariencia armoniosa pero que en el fondo vive regulada por latentes prejuicios morales y se ve asolada por despiadados juicios colectivos cuando aquellos salen a la luz

La perfección del silencio

Pocas cosas hay comparables a esos momentos en los que, de súbito, sentimos que cuanto nos rodea se alía con nuestros más íntimos sueños (incluidos deseos que desconocíamos) para que la vida se ponga a nuestro favor sin condiciones.

Los claroscuros del alma (Parte II)

1 François Truffaut, tierno y púdico, no apreciaba especialmente el cine de John Huston ni el de Michelangelo Antonioni. Aunque no lo expresó con estas palabras, pensaba que el gran aventurero americano se regodeaba, autocomplaciente, en la vocación de fracaso como actitud vital, mientras que del cineasta italiano afirmaba que malgastaba su talento empeñado en…

Los claroscuros del alma

El elevado número de relativistas morales que conozco parece empeñado en poner mi paciencia a prueba cuando me machaca los oídos repitiendo una y otra vez que en la vida no existen ni el blanco ni el negro y que sólo hay una infinita gama de grises. Pero los verdaderos sabios saben que el Bien…

La lógica Ilógica de la justicia injusta

UNO Me doy cuenta de que asisto al fin de una era, tanto en mi percepción de las cosas como en la evolución de un mundo exterior que cada vez escapa más y más a mi capacidad de observación y comprensión. Así, dos revoluciones tienen lugar simultáneamente: la exterior, en la que la juventud del presente…

De rerum natura

«Siempre hay que limpiarse bien los ojos antes de entrar en un cine.» André Bazin. PRÓLOGO Fue un sobresalto. Siempre lo es. Y siempre el mismo cuando el milagro tiene lugar, porque los milagros son, como los diamantes, para la eternidad. Yo aún no lo sabía. Sólo tenía cuatro años cuando sucedió por primera vez,…

Renacido un 27 de Enero

El 27 de enero de 1976 yo era aún un pipiolo de 14 años (y medio) que no sabía apenas nada de la vida y aún menos de un amor que había idealizado debido a ese cine del que me había enamorado instantánea y perdidamente diez años antes. Sí, había visto mucho cine durante ese…